¿Pajarita o corbata? Guía de estilo para saber cuándo usar cada complemento

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¿Pajarita o corbata? Guía de estilo para los complementos masculinos estrella

Aunque parecen que se pueden alternar indistintamente, no siempre ocurre, por lo que tienes que estar preparado para saber qué llevar en cada ocasión.

Por Guillermo Álvarez  |  12 Abril 2019

Los hombres no tenemos demasiado donde elegir cuando tenemos que arreglarnos. Mientras las mujeres cuentan con numerosas combinaciones y pueden jugar mucho más con la moda en sus atuendos, cuando nos llega una invitación para cualquiera de los llamados BBC (bodas, bautizos y comuniones), o si hemos sido obsequiados con un pase a una fiesta por todo lo alto, no hay mucho en lo que pensar. Hay que ir en traje, sí, y aunque puedes jugar con el color, no hay mucho espacio para los complementos porque tienes tres opciones: o llevas corbata, que suele ser lo más habitual, o apuestas por la pajarita, que ha ido ganando adeptos entre los más jóvenes, o te dejas de historias y no llevas ni una cosa ni la otra. Hay hombres a los que el traje les supone una tortura, a lo que se le añade llevar algo en el cuello que aunque queda muy bien, no hace más que oprimir y dar calor, así que no es extraño que haya quien pase de complementos y porte el traje con una bonita camisa y nada de pajarita ni de corbata. Cada uno es como es y tiene el estilo que tiene. Un traje bonito y bien llevado sin pajarita o corbata puede quedar la mar de bien, protocolos aparte.

Pongamos que quieres llevar algo en el cuello, o que el protocolo te lo exige, pero no sabes si llevar pajarita o llevar corbata. En general es una decisión personal que depende del evento al que vayas. No es lo mismo una boda familiar o de amigos íntima, que un acto oficial o una fiesta con un dress code particular. Para todos aquellos que tenéis dudas, os propongo una humilde guía de estilo para acertar al elegir y colocarte los complementos estrella para varones.

¿Cuándo llevar pajarita?

La pajarita puede ser acusada de ser demasiado informal, y en ocasiones puede ser así en función del estampado que se elija, aunque también son la opción indicada para los tipos de trajes más elegantes que puede llevar un hombre. Las pajaritas pueden ser realmente divertidas, pero la línea entre lo adecuado y lo demasiado excéntrico es muy fina, así que hay que saber cuándo puedes llevar un estampado del Pato Donald o cuándo tienes que apostar por una lisa y negra, que es la más formal. Tienes que tener en cuenta que existen las de nudo o botón o las de click. Si no quieres complicarte la vida, quédate con estas últimas por su comodidad, ya que el lazo no se va a deshacer y no vas a tener que retocarte tan a menudo. Por su parte, las de nudo, obligatorias para esmoquin, dejan que juegues con la simetría y con el tamaño, lo que da mucho más juego. Los hombres no tenemos tanta variedad con la moda, así que hay que aprovechar lo que se nos da para divertirnos, pero eso no quiere decir que te hagas un nudo cualquiera. Un error imperdonable sería verte aparecer con un nudo desdibujado y mal hecho. Si no sabes cómo hacerlo, encontrarás recursos para conseguirlo o tendrás que pedir ayuda, pero no se te ocurra dejarte ver con la pajarita hecha un desastre, porque te cargarías automáticamente el look que seguramente has elegido con tanto esmero.

También están las de madera, que si bien son muy modernas y originales, no pesan tanto como parecen, de hecho pesan muy poco, y tienen la ventaja de que además de ser realmente vistosas, permiten que no tengas que preocuparte de atarla bien. Como las de click, pero todavía mejor. De todos modos, no son aptas para todos los públicos ni para todos los actos, así que antes de adquirir una piensa si realmente va con su estilo y si el evento al que vas a asistir permite salirse tanto de la norma. Vale, sí, las reglas están para romperlas, pero tampoco es cuestión de dar el cante. Como dato, señalar también que hay otra división en cuanto a tamaños, encontrándonos la clásica, que tiene los extremos mayores que el nudo, la diamante, con los extremos anchos que terminan en pico, la thin y la skinny, que son finas y estrechas y se diferencian porque la primera es un poco más ancho que la segunda, así como la mariposa, que tiene los extremos anchos y una terminación clásica. Después de tanto preámbulo, pasemos a enumerar las ocasiones en las que puedes (o debes), anudarte un pajarita al cuello, bueno, o hacer click, o ponerte la de madera.

  • Con el esmoquin. Este traje es uno de los más elegantes que vas a poder llevar. Es lo más adecuado si vas a una entrega de premios de cierta relevancia, si te invitan a un cóctel con autoridades o si eres tienes una cena con digamos, alguien de la realeza. Quizás no te veas nunca en esta tesitura, o sí, que nunca se sabe por qué caminos nos lleva la vida, pero en este caso tienes que llevar una pajarita negra, muy elegante, y por supuesto de nudo. Es cierto que la de botón es más sencilla de colocar, pero la de nudo va a quedar mejor.
  • No hay nada más elegante para un esmoquin que una pajarita negra.
    No hay nada más elegante para un esmoquin que una pajarita negra. Shutterstock
  • Con frac. Si el esmoquin es de alto copete, el frac ya se lleva la palma. No hay nada más formal que el frac, que se utiliza para los actos nocturnos. Si llevas frac estarás en un evento de muy alto nivel, como una cena de Estado, así que probablemente no haga falta que te lo pongas nunca salvo que seas el Rey Felipe. Por si acaso es importante que sepas que la pajarita que se pone es blanca, y lo cierto es que realmente bonita.
  • Para celebraciones importantes pero más informales. Te han invitado a la boda de tu prima, se casa ese compañero o compañera de trabajo con el que te une una buena amistad o se celebra el bautizo de tu sobrino y te toca pensar outfit. Te sientes joven, y quizás también lo eres, por lo que te apetece pasar de la corbata de siempre y apostar por la pajarita. Y haces muy bien. Aquí no tengas miedo en jugar con el tamaño de la pajarita, (dentro de unos límites), con el color o con los estampados, pero tampoco es cuestión de darle un susto a tu abuela y presentarte con una pajarita de calaveras o demasiado estridente. Esto ya va a gusto del invitado.

Ventajas e inconvenientes de llevar pajarita

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Entre las ventajas destacan la opción de darle un toque de modernidad y originalidad a tu look. Por otro lado, la pajarita del esmoquin siempre queda perfecta y le da un tono juvenil, fresco y al mismo tiempo distinguido, lo lleve quien lo lleve. Las pajaritas se adaptan mejor y no cuelgan, por lo que son más cómodas de llevar que las corbatas, siempre más encorsetadas y con un vuelo que en ocasiones puede resultar molestos. En el extremo contrario, el inconveniente es no sentirse cómodo con ellas, ya que no todo el mundo se siente a gusto con ellas por aquello de que pueden dar una imagen demasiado relajada, eso sí, siempre y cuando no se lleve frac o esmoquin. Al final, sumado a las reglas que marca la moda masculina, es cuestión de gusto personal y de sentirse bien, que es lo más importante.

¿Cuándo llevar corbata?

La pajarita cada vez suma más adeptos, pero en general es más habitual para niños y hombres jóvenes y más arriesgados en cuestión de estilo. Sí, un hombre de mediana edad o mayor y clásico puede apostar por la pajarita, pero siendo sinceros, suele tirar por la corbata. Es el complemento estrella y se usa mucho. De hecho hay varones que por gracia o por desgracia se ven obligados a tener que ponérsela todos los días, o al menos todos los días que tienen que ir a trabajar menos los viernes, si es que tienen aquello que se llama 'Casual day' y pueden olvidarse de la corbata y ponerse unos vaqueros para ir a su puesto de trabajo el último día de la semana laboral. Al igual que las desenfadadas pajaritas, hay varios tipos de corbata en función de su tamaño como las skinny, las tradicionales y las anchas. Ponte la que quieras para trabajar, o la que te dejen, pero como consejo, si vas a una boda o una fiesta a la que tienes que llevar corbata, anúdate al cuello una skinny, ya verás lo bien que te queda. Después de tanto preámbulo, pasemos a enumerar las ocasiones en las que puedes (o debes), apostar por la corbata.

La corbata está en desuso entre la gente joven, pero sigue siendo una gran opción para cualquier evento.
La corbata está en desuso entre la gente joven, pero sigue siendo una gran opción para cualquier evento. Shutterstock
  • Con el chaqué. El chaqué es el traje de mayor rango y etiqueta para los varones. Si es frac es para los eventos nocturnos, el chaqué es obligatorio para las ceremonias, actos y fiestas del más alto nivel antes de que caiga el sol. El chaqué pide corbata, así que si te enfundas esta prensa tan habitual para hombres de Estado, tienes que llevar sí o sí corbata.
  • Para ir a trabajar. Si bien es cierto que es posible que tu empresa te deje ir con pajarita, o lo que es mejor, con nada, lo más habitual es que, si existe un dress code, haya que llevar corbata. Los hombres que trabajan en grandes empresas, y no necesariamente directivos, en bancos, los funcionarios de alto rango, ministros, presidentes y un largo etcétera, están prácticamente obligados a llevar corbata. Vale que si eres Pablo Iglesias y no te da la gana llevarla, no la llevas, pero el protocolo marca en ocasiones que hay que portarla.
  • En actos oficiales. Las personas que por su trabajo tienen que asistir a determinados actos oficiales deben acudir con corbata, sobre todo en función de su rango. A nadie se le ocurriría ir a la inauguración de un hospital con una pajarita... ¿o sí?
  • Para bodas, bautizos y comuniones: Vaya por delante que si no se casa el Rey de España puedes llevar pajarita a una boda, y aunque cada vez hay más adeptos, las corbatas siguen ganando por goleada en los eventos más habituales como bodas, bautizos, comuniones (y sí, también en los funerales). La corbata es el complemento estrella, lo que siempre queda bien y no es estridente. Es verdad que luego puedes jugar con el color y con el estampado, y que llama más la atención una corbata con motivos vistosos que una pajarita lisa, pero lo más habitual es llevar una corbata tradicional. Ojo, que tradicional no quiere decir aburrida, porque si algo está aprendiendo la moda masculina, es que no hay lugar para el aburrimiento.

Ventajas e inconvenientes de llevar corbata

Las ventajas de llevar corbata residen en ser tradicional y no llamar la atención excesivamente con tu look, salvo que desees el efecto contrario. Además, las corbatas, bueno, las skinny, siempre quedan bien, sobre todo a personas más delgadas, y son perfectas para darle un toque de alegría y color si te has enfundado el típico traje azul oscuro o gris que tampoco dice nada. Las corbatas dan el toque distinguido que no aportan las pajaritas o no ser que lleves un frac o un esmoquin. Son muy ponibles y las puedes usar en numerosas ocasiones. En cuanto a las desventajas, no solo que molestan más y pueden apretar más, sino que son más complicadas de colocar, y un mal nudo puede arruinar el look más cuidado. Así que si quieres acertar con tu corbata no solo busca que haga juego con el traje o que sirva de elemento rompedor, sino también haz un buen nudo, que puede ser el más simple. Ya sabes, la elegancia de la sencillez.

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